TAI CHI CHUAN. Qué es, historia y técnicas

Tai Chi para principiantes. Movimientos, beneficios y ejercicios

Qué es Tai Chi Chuan

El Tai Chi Chuan es un arte marcial interno con origen en China que produce beneficios para la salud y puede ser practicado por personas de todas las edades.

El Tai Chi Chuan, sigue considerándose un arte marcial para la defensa personal. Ahora bien, la mayoría de practicantes en el mundo de este sistema, están más interesados en los relativo a la salud y energía.

Los practicantes que se centran en su vertiente de salud, Chi Kung y meditación, se suelen referir a este arte simplemente como Tai Chi.

Vídeos de Tai Chi Chuan

Una de las mejores formas de entender qué es el Tai Chi es viéndolo en movimiento. Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras.

Te invitamos a ver un interesante documental sobre Tai Chi Chuan. Con él y con la información que te vamos a dar, podrás empezar a practicarlo sabiendo todo lo necesario para elegir una buena escuela.

Origen del Tai Chi Chuan

Como en la mayoría de artes marciales tradicionales chinos, su origen no queda muy claro y hay diversas teorías.

Se considera que, su principal difusor fue Yang Lu Chan, 1799-1872. Fue con él que el arte marcial comenzó a conocerse por el nombre de Tai Chi Chuan. Fue tutor de artes marciales de la Familia imperial de Pekín.

Se conoce que el maestro de Yang Lu Chan fue: Chen Chang Xin y, a su vez, el maestro del Sr. Chen fue: Jiang Fa.

Esto, nos remontaría alrededor del año 1.700, pero podemos seguir profundizando más en el pasado.

En la familia Chen, el Tai Chi Chuan se remonta hasta el año 1.600 d. C. en el cual, uno de sus representantes, Chen Wang Ting sería el ancestro más antiguo del que se sabe practicaba este sistema de defensa personal.

Siguiendo con las teorías, se atribuye la creación del Tai Chi Chuan a  Zhang San Feng 1.320-1.417 y que sería a través de su linaje que, este arte marcial llegaría a la familia Chen.

Propagación moderna del Tai Chi Chuan

Yang Chengfu (1883-1936), propagó el Tai Chi Chuan por toda China. Era nieto del creador del estilo Yang (Yang Lu Chan).

Estudio Tai Chi Chuan desde su infancia y tras el fallecimiento de su padre, fue invitado por la sociedad para la investigación de deportes de Beijing para enseñar artes marciales.

A partir de 1928 el estilo se extendió y popularizó debido a que en esta época el Tai Chi Chuan cambió su naturaleza marcial por terapéutica.

Libros de Tai Chi Chuan

Suyas son las obras: “Método para las aplicaciones dentro del Tai Chi Chuan” y “Libro completo sobre las aplicaciones del Tai Chi Chuan”.

Los 10 principios del Tai Chi Chuan

Existen distintos estilos o escuelas de Tai Chi Chuan y cada una se distingue de las demás por una serie de características propias que se desarrollan en la ejecución de los movimientos de la forma.

Los objetivos marciales o terapéuticos tienen un objetivo común, que es la preservación del Qi (energía vital). Todos los distintos estilos, también comparten una serie de principios básicos para la práctica correcta de la forma.

Estos principios están recogidos en un texto clásico del Tai Chi Chuan llamado “Los diez puntos de Yang Chengfu”.

Estos diez puntos son 10 frases del maestro Yang Chengfu que se transmitieron de forma oral a sus alumnos, y que fueron recogidas y plasmadas en papel por uno de sus mejores discípulos, Chen Weiming y de esta forma pudieron ser conservadas y conocidas hasta nuestros días.

Yang Chengfu constantemente hacía énfasis en sus principios, siendo estos una fórmula para la práctica correcta.

Cada uno de estos 10 principios está ligado a un resultado práctico y cuando todos son representados de manera precisa, el resultado es la expresión de fuerza y equilibrio presentes en cada estilo del Tai Chi Chuan.

Los principios forman parte de la práctica, afectando a la ejecución de la forma. Se deben seguir de manera dinámica siendo expresados por todo el cuerpo.

Los 10 puntos importantes de Yang Chengfu recogidos por Chen Weiming son

1. La energía en la parte superior de la cabeza, suave y sensitiva: Cabeza erguida y sin ladearse, cuello relajado, coronilla hacia arriba, boca relajada, lengua en el paladar superior, músculos de la cara relajados.

2. Descender el pecho y elevar la espalda: pecho relajado para que el Qi (Chi) descienda al Dan Tian. Evitar expandir el pecho para no bloquear el Qi ni inclinarse inclinarse hacia delante para no perder enraizamiento. Si se relaja el pecho, entonces la espalda se eleva de forma natural y el Qi se adhiere a la columna, proyectando la fuerza desde el eje espinal.

3. Relajar la cintura: la cintura es el punto central del cuerpo y lo gobierna. Si la cintura está relajada, las piernas tienen fuerza y los pies potencia. Para ello hay que vascular la pelvis hacia delante

4. Distinguir entre lleno (Shi) y vacío(Xú): esto permite girar en los movimientos de forma suave y sin esfuerzo. Si no se hace esta distinción los pasos serán pesados y las posturas incómodas e inestables, perdiéndose fácilmente el equilibrio y la armonía en los movimientos.

5. Descender los hombros y dejar caer los codos: hombros y articulaciones de los brazos relajados. Codos ligeramente separados. Si los codos no están relajados, los hombros se elevarán y el Qi se eleva con ellos dejando todo el cuerpo sin fuerza.

6. Usar la energía y no la fuerza: usar el Yi (intención) para la ejecución de los movimientos. Todo el cuerpo debe estar relajado, eliminando así la más mínima sensación sensación de tensión, de esta manera se desbloquearon los nervios, tendones, vasos sanguíneos y huesos, consiguiendo entonces libertad de movimientos y esto serán suaves, ligeros, ágiles, circulares y espontáneos. La mente-intención (Yi) es la que debe dirigir los movimientos y para ello ha de mantenerse en calma. La energía (Qi) sigue al pensamiento.

7. Unidad de la parte superior y la parte inferior: “la raíz está en los pies, se distribuye a través de las piernas, se controla por la cintura y se expresa en las manos”. Todo el cuerpo está conectado.

8. Unidad de lo interno y lo externo: cuerpo y mente han de estar conectados para que los movimientos sean armónicos y naturales.

9. Continuidad sin interrupción: los movimientos enlazan unos con otros sin interrupción, de principio a fin.

10. Buscar la quietud en el movimiento: movimientos lentos y continuos acompañados de una respiración lenta, larga y natural.

Estos 10 puntos se pueden clasificar en tres categorías distintas que son   

1. Estructura corporal: enfocados en el tronco, brazos y manos. Puntos: la energía en la parte superior de la cabeza, suave y sensitiva. Descender el pecho y elevar la espalda. Relajar la cintura. Descender los hombros y dejar caer los codos.

2. Coordinación de movimientos: enfocado en la cintura, piernas y pies. Puntos: distinguir entre lo lleno y lo vacío. Unidad de la parte superior y la parte inferior. Continuidad sin interrupción.

3. Armonización de la mente: interiorización, meditación en movimiento, intención (Yi). Puntos: usar la energía y no la fuerza. La unidad de lo interno y lo externo. Buscar la quietud en el movimiento.

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